El ‘jet lag alimentario’ se asocia a un mayor riesgo cardiovascular

El ‘jet lag alimentario’ se asocia a un mayor riesgo cardiovascular

Los fines de semana suelen cambiar los horarios de descanso, las actividades y también las comidas. Esa variación puede parecer inofensiva, pero un estudio realizado en Francia señala que las diferencias entre los horarios de alimentación de los días laborables y los fines de semana podrían estar relacionadas con un mayor riesgo cardiovascular, especialmente en los hombres.

El fenómeno se conoce como “jet lag alimentario” y describe el desfase en los horarios de las comidas entre unos días y otros. La investigación siguió durante ocho años a más de 100.000 participantes del grupo NutriNet-Santé, con una edad media de 42 años.

Los participantes fueron distribuidos según sus hábitos de alimentación. Un grupo comía más temprano los fines de semana que entre semana, otro mantenía horarios similares durante todo el fin de semana y un tercero comía más tarde durante esos días.

En comparación con quienes conservaban horarios de alimentación constantes, los hombres de ambos grupos con horarios cambiantes —tanto los que comían antes como los que lo hacían después— presentaban un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular o cardiopatía coronaria. Las asociaciones más fuertes se observaron entre quienes adelantaban más sus comidas durante el fin de semana.

Cada hora de diferencia entre los horarios de las comidas de los días laborables y los fines de semana se relacionó con un riesgo un 14% mayor de enfermedad cardiovascular y un riesgo un 21% mayor de cardiopatía coronaria en los hombres. No se observó una asociación significativa en las mujeres ni se encontró relación con los accidentes cerebrovasculares.

Los autores plantearon que el mayor riesgo cardiovascular general de los hombres podría influir en los resultados. También señalaron que las diferencias en el estilo de vida, los patrones laborales y los factores biológicos entre hombres y mujeres podrían ayudar a explicar los hallazgos.

Los investigadores escribieron en Communications Medicine: “Estos hallazgos sugieren que las discrepancias en los horarios de las comidas entre los días laborables y los fines de semana pueden influir en la aparición de enfermedades cardiovasculares. Nuestros resultados respaldan la importancia de considerar la regularidad de los horarios de las comidas, además del horario en sí, en relación con la salud cardiovascular”.

El estudio muestra una asociación, no una prueba de que los cambios horarios causen por sí solos una enfermedad. Aun así, sus resultados apuntan a que mantener cierta regularidad en las comidas puede ser un aspecto más del cuidado de la salud cardiovascular.

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