La dieta cetogénica reduce un 67% la grasa hepática en un ensayo clínico

La dieta cetogénica reduce un 67% la grasa hepática en un ensayo clínico

La dieta cetogénica, basada en reducir drásticamente los carbohidratos y aumentar el consumo de grasas, podría ofrecer beneficios para la salud metabólica más allá de la pérdida de peso. Un ensayo clínico de la Universidad de Washington en San Luis, Estados Unidos, comparó sus efectos con los de una dieta mediterránea y una alimentación baja en grasas y rica en vegetales en personas con obesidad, prediabetes e hígado graso.

En el estudio participaron 42 personas, distribuidas aleatoriamente entre los tres tipos de alimentación. Durante la investigación, el equipo científico proporcionó toda la comida y organizó reuniones semanales con un dietista. Las calorías se ajustaron para que todos los participantes perdieran aproximadamente un 10% de su peso corporal en un periodo de entre cuatro y cinco meses.

Las tres estrategias redujeron significativamente la grasa corporal y mejoraron la sensibilidad a la insulina. Sin embargo, las diferencias aparecieron al analizar el hígado: la grasa hepática disminuyó una media del 67% entre quienes siguieron la dieta cetogénica, frente al 45% registrado tanto con la dieta mediterránea como con la alimentación baja en grasas y principalmente vegetal.

Los resultados también fueron distintos en relación con la prediabetes. Al terminar la intervención, aproximadamente el 50% de los participantes del grupo cetogénico dejó de cumplir los criterios de prediabetes. El porcentaje fue del 29% entre quienes siguieron la dieta mediterránea y del 7% en el grupo que priorizó los alimentos de origen vegetal.

“Sabemos que la pérdida de peso puede mejorar la salud metabólica en personas obesas”, explica Samuel Klein, autor principal del estudio. Sin embargo, añade que, cuando existen niveles elevados de grasa en el hígado y prediabetes, “reducir la ingesta de carbohidratos puede tener importantes efectos terapéuticos sobre el metabolismo, más allá de la simple pérdida de peso”.

Javier Martínez, nutricionista, señala:

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Los investigadores observaron además que el grupo cetogénico presentó el mayor aumento de glucagón, una hormona que favorece la pérdida de grasa hepática, así como la mayor reducción de los niveles de insulina en sangre. Otro resultado llamó especialmente la atención de los científicos: “El hallazgo más sorprendente fue que los participantes del grupo de la dieta cetogénica no experimentaron un aumento en los niveles de grasa o colesterol en sangre a pesar de consumir la mayor cantidad de grasa”, señala Max Petersen, primer autor del trabajo.

El estudio apunta a que la composición de los alimentos puede tener importancia más allá de las calorías y de la pérdida de peso. “Nuestro estudio demuestra que la composición específica de la dieta puede aportar beneficios adicionales”, concluye Petersen. Los resultados, no obstante, proceden de un ensayo con 42 personas con obesidad, prediabetes e hígado graso, y de una intervención en la que tanto los alimentos como la pérdida de peso estuvieron controlados por los investigadores.

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