Los abdominales suelen asociarse con un vientre plano y un six-pack marcado, pero no son el ejercicio más eficaz para perder grasa abdominal. Así lo sostiene la entrenadora personal Lucy Wyndham-Read, quien advierte además de posibles molestias y lesiones cuando se realizan de forma inadecuada.
Según Wyndham-Read, el problema de los ejercicios de “entrenamiento localizado” es que se concentran en un grupo reducido de músculos. Por ello, resultan poco eficientes para quemar grasa y el efecto sobre el tono y la fuerza muscular será “mínimo”, afirma la entrenadora, que cuenta con casi tres millones de suscriptores en su canal de fitness de YouTube.
La especialista también señala que los abdominales pueden terminar causando más perjuicio que beneficio: “Puedes acabar haciendo más daño que bien”. En su opinión, “los abdominales comprimen los discos de la columna y pueden provocar tensión en el cuello, lo que a veces causa un dolor considerable”.
Para reducir la grasa abdominal, Wyndham-Read recomienda combinar una dieta equilibrada y controlada en calorías con lo que denomina “ejercicios cardiovasculares de pie”. “Levántate del suelo, olvídate de hacer abdominales y planchas”, afirma. La entrenadora asegura que lleva 30 años enseñando y que ha probado todo tipo de ejercicios abdominales en el suelo, pero considera que los que ofrecen mejores resultados son los que se realizan de pie.
Estos movimientos, explica, suponen un reto para los abdominales porque activan más grupos musculares, ayudan a tonificarlos y permiten quemar más calorías, algo importante para la pérdida de grasa. También pueden aportar beneficios relacionados con el equilibrio y la flexibilidad.
La recomendación es combinar los ejercicios de pie con otra actividad cardiovascular regular, como correr o montar en bicicleta. “Cualquier actividad que eleve el ritmo cardíaco realmente va a ser de gran ayuda”, afirma Wyndham-Read.
Entre los ejercicios específicos, propone “simular que se boxea”: colocarse en posición de zancada e imaginar que se lanzan golpes de un lado a otro con un brazo. La cintura debe mantenerse flexionada y la cadera quieta, de modo que la parte inferior del cuerpo permanezca firme. Según la entrenadora, este movimiento activa los músculos oblicuos externos e internos.
También aconseja alternar los puñetazos con elevaciones de rodilla. “Después de un minuto empezarás a sentir cómo trabajan los músculos abdominales”, afirma. Otro ejercicio consiste en dar patadas con las piernas estiradas, una actividad que, además de involucrar las piernas, trabaja intensamente los músculos abdominales.
Wyndham-Read recomienda elegir cinco ejercicios cardiovasculares de pie y repetirlos durante cinco minutos al día. “Si eres constante, sin duda notarás la diferencia después de unas semanas”, concluye.
