La pregunta sobre qué ocurre después de la muerte sigue sin una respuesta científica definitiva. Aun así, algunas personas que estuvieron cerca de morir, o que fueron consideradas clínicamente muertas, han relatado experiencias conocidas como experiencias cercanas a la muerte.
Uno de esos testimonios es el de Mike McKinsey, un obrero de la construcción de Tennessee, en Estados Unidos. En 2004 sufrió una apendicitis perforada que casi le cuesta la vida y tuvo que someterse a una cirugía de emergencia debido a la grave infección.
Mientras su vida estaba en peligro, McKinsey afirma que Jesús entró físicamente en el quirófano y le cogió de la mano. Según su relato, después lo llevó a una colina desde la que contemplaba lo que percibía como el cielo.
McKinsey recuerda vívidamente a Jesús con la piel más oscura, los ojos verdes o verde azulados y el cabello castaño y ondulado hasta los hombros. También lo describió con barba corta y vestido con una túnica blanca. Según su testimonio, Cristo extendió la mano y dijo: "Quiero responder a tu oración".
En el podcast BearFruitWithChrist, McKinsey describió la emoción que experimentó: "Diría que fue simplemente amor, y la única forma en que lo he descrito es que cuando sus ojos se encontraron con los míos, vio mi alma. En cuanto nuestras miradas se cruzaron, me reconoció. Era el hermano que nunca tuve, el padre perfecto. Todo era amor".
Su relato no terminó con la experiencia cercana a la muerte durante la cirugía. McKinsey asegura que Jesús se le apareció de nuevo mientras se recuperaba de una neumonía en el hospital y que pasó tres horas hablando con él.
"Sentí que esta presencia sagrada entraba en la habitación, y fue como si la ECM comenzara de nuevo. Simplemente pude notar que acercó una silla y se sentó al final de mi cama y simplemente supe que estaba allí. Estaba allí, pero no podía verlo", revela McKinsey.
