Nuevos escaneos apuntan a cámaras ocultas junto a la tumba de Tutankamón

Nuevos escaneos apuntan a cámaras ocultas junto a la tumba de Tutankamón

La tumba de Tutankamón, descubierta por Howard Carter hace más de un siglo, podría guardar todavía un secreto de gran importancia. Nuevos escaneos han identificado indicios de una red de corredores y cámaras situada a pocos metros de la cámara funeraria del joven faraón.

Si la interpretación de los investigadores es correcta, esos espacios podrían contener uno de los grandes tesoros perdidos del antiguo Egipto: el lugar de enterramiento de Nefertiti, su madrastra y una de las reinas más enigmáticas de la XVIII Dinastía.

El estudio, publicado en Occasional Papers of the Amarna Royal Tombs Project por arqueólogos del Instituto Nacional de Investigación de Astronomía y Geofísica de Egipto, empleó un radar de penetración terrestre para examinar las paredes interiores de la tumba.

El análisis señala la existencia de un corredor de aproximadamente dos metros de ancho que se aleja de la cámara funeraria. George Ballard, coautor del estudio, considera posible que las investigaciones anteriores no lo detectaran porque buscaban un gran espacio vacío justo detrás del muro.

Además, un estudio de microgravedad, técnica que permite calcular la densidad mediante pequeñas variaciones en el campo gravitatorio terrestre, apunta a una serie de cámaras ocultas en la roca situada detrás de la tumba.

La distribución de la tumba también ofrece una pista. Su diseño se parece al de otros enterramientos, incluido el de Hatshepsut, una de las faraonas más poderosas del antiguo Egipto. La salida de la tumba de Tutankamón se orienta hacia la izquierda, igual que la de Hatshepsut, mientras que las tumbas de los reyes de ese período tienen normalmente salidas hacia la derecha.

“La implicación de este giro a la izquierda es clara”, señala el estudio. “KV 62 (la tumba de Tutankamón) no se ajusta a la gramática arquitectónica ni de un monumento privado ni de un monumento real”, agregan los investigadores. “El plano que sigue la tumba de Tutankamón es el de una reina de la XVIII Dinastía”, añaden.

Según esta interpretación, la cámara funeraria de Tutankamón habría sido originalmente un espacio intermedio entre los aposentos exteriores visibles y una suite funeraria situada más atrás. La estructura habría formado parte de una tumba mayor, adaptada posteriormente para recibir los restos del joven faraón, que falleció prematuramente.

Las pinturas de las paredes podrían aportar otra señal. Los expertos creen que algunas fueron creadas inicialmente para un miembro anterior de la realeza y que ciertas imágenes de Nefertiti pudieron ser modificadas para retratar a su hijastro después de su inesperada muerte.

Un análisis minucioso sostiene que el espacio utilizado como cámara funeraria de Tutankamón no fue concebido originalmente para esa función. “Originalmente, desempeñaba un papel muy diferente, un papel intermedio dentro de una tumba más grande y, en última instancia, majestuosa”, agrega el estudio.

La identificación de la propietaria original dependería de varias condiciones: debía ser una mujer, como indica el tipo de tumba; haber disfrutado de pleno estatus faraónico, y haber sido la predecesora inmediata de Tutankamón.

“Dado que solo Nefertiti cumple con estos criterios, no sorprende que la imagen de la propiedad en el muro norte reproduzca con exactitud el perfil de esta misma dama”, concluye el estudio.

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